Una de las tradiciones milenarias que permanece en el Japón y es considerado deporte nacional es el Sumo. Quédate con nosotros y entérate en qué consiste esta actividad física de gran reconocimiento.

El primer encuentro que ha sido documentado se encuentra en el libro Crónicas del Japón, escrito en el año 720.

Este texto relata que el primer combate se realizó el año 23 a. C, bajo el reino del emperador Suinin.

La actividad es protagonizada por dos guerreros luchadores llamados rikishi quienes pelean en un ring redondo llamado “dohyo”, cuyo objetivo principal es derribar al contrincante dentro o fuera del ring y utilizan una vestimenta llamada “mawashi” que básicamente es un taparabos rígido.

Las reglas de esta lucha son sencillas, en primer lugar, como ya se mencionó el objetivo es derribar al contrincante o que alguna parte de su cuerpo toque el piso, y/o que queden fuera del círculo del “dohyo”, exceptuando las plantas de los pies.

También está prohibido hacer uso de algunas técnicas, como golpear los ojos, soltar puñetazos o generar luxaciones en articulaciones. Además, si el luchador pierde su “mawashi”, será motivo de eliminación directa.

Los luchadores de Sumo llevan una vida dedicada a la preparación de sus encuentros, siempre siguiendo las reglas de la Asociación de Sumo de Japón. La vida de los luchadores es sencilla y de acuerdo al rango, deben realizar diversas actividades en el “Heya”, nombre que se le da a la organización donde entrenan y viven. Las actividades incluyen limpiar las instalaciones, preparar el “chanko-nabe” (su alimento principal) y entrenar a lo largo del día para sus peleas.

Ahora ya sabes un poco más de esta milenaria tradición, te invitamos a que no te pierdas nuestros posts y a visitar Makoto Polanco.